Mi mujer y yo estábamos sentados a la mesa en la reunión de mis excompañer@s de universidad. Yo contemplaba a una mujer sentada en una mesa vecina, totalmente borracha que se mecía con su bebida en la mano. Mi mujer me preguntó: – ¿La conoces? – Sí -suspiré-, es mi ex-novia. Supe que se dio a la bebida cuando nos separamos hace algunos años y me dijeron que nunca más estuvo sobria. – ¡Dios mío! – exclamó mi mujer ¡Quién diría que una persona puede celebrar algo durante tanto tiempo!
Moraleja : Siempre hay dos maneras de ver las cosas …
daniel escribió,
Abril 9, 2009 @ 8:59 pm
muy buena mora
dayana escribió,
Abril 14, 2009 @ 7:34 pm
ta esta terriblemente de caleta de wenisiimooohh
teresa escribió,
Septiembre 9, 2009 @ 12:44 pm
buenisimo¡¡¡¡