Se fue a pique un día un navío con todo y sus pasajeros, y un hombre, testigo del naufragio, decía que no eran correctas las decisiones de los dioses, puesto que, por castigar a un solo impío, habían condenado también a muchos otros inocentes.
Mientras seguía su discurso, sentado en un sitio plagado de hormigas, una de ellas lo mordió, y entonces, para vengarse, las aplastó a todas.
Se le apareció al momento Hermes, y golpeándole con su caduceo, le dijo:
-Aceptarás ahora que nosotros juzgamos a los hombres del mismo modo que tu juzgas a las hormigas.
Moraleja
Antes de juzgar el actuar ajeno, juzga primero el tuyo.
FÁBULA DE ESOPO.
david escribió,
Enero 12, 2009 @ 11:13 pm
gracias
vidal escribió,
Marzo 12, 2009 @ 7:33 pm
esta cool esta fabula es muy ironica
WILLIAM BETANCOURTH escribió,
Agosto 26, 2009 @ 10:46 am
esta buena pero no hay un dibujito xD