Un carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acaba de finalizar un duro primer día de trabajo. Las cosas no le salieron muy bien, su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y su antiguo camión se negaba a arrancar.
Ofrecí llevarlo a su casa y mientras íbamos en camino permaneció en silencio.
Una vez que llegamos me invitó a conocer a su familia.
Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando en las puntas de las ramas con ambas manos.
Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación:
Su bronceada cara estaba plena de sonrisas.
Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dió un beso a su esposa.
Posteriormente, me acompañó hasta el auto.
Cuando pasamos cerca del árbol sentí curiosidad y le pregunté,
acerca de lo que le había visto hacer un rato antes.
El me contestó: Ese es mi árbol de problemas.
Sé que no puedo evitar tener problemas, pero no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos.
Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez.
-Lo divertido es, dijo sonriendo, que cuando salgo en la mañana a recogerlos, ni remotamente hay tantos como recuerdo haber dejado la noche anterior…
nohemi escribió,
Octubre 1, 2008 @ 7:08 pm
que bonita moraleja de vdd …
SESIA escribió,
Febrero 15, 2009 @ 4:34 pm
muy bonita moraleja
carisdul escribió,
Abril 11, 2009 @ 11:53 pm
Precioso
cindy escribió,
Mayo 18, 2009 @ 1:12 am
es la mejor moraleja sobre la vida ke nos sta dando a entender…!!♥
dani escribió,
Agosto 17, 2009 @ 9:03 am
excelente moraleja, para no desquitarse con la familia de problemas que no tienen nada que ver con ellos………..
tom escribió,
Octubre 8, 2009 @ 5:12 pm
ta buena,,,,
felix escribió,
Noviembre 22, 2009 @ 12:09 pm
la verdad estoy muy interesado en que envien texto de reflexion pues todo esto es muy especial. le deseos que dios les vendiga.